La tarea de reparación de una red es pesada, pero resulta del todo necesario coser los nudos con ataduras de calidad que transformen la sociedad en comunidad, las relaciones en convivencia, la vecindad en fraternidad y los barrios en círculos de paz cada vez más amplios.


En esta sociedad tecnológica de comunicaciones inmediatas las redes existen, pero la comunidad hay que construirla. ¡Nosotros no estamos de acuerdo con vosotros! Pues mejor… porque este desacuerdo que ahora separa será el espacio por el que podremos transitar hasta crear un nuevo modelo de relación más cercano, más íntimo. Pero ¿cómo podemos hacerlo?

Para poder regresar a casa es necesario haber salido antes de ella. ¡Salgamos! Iniciemos la travesía por este desierto del desacuerdo y en esta llanura, donde tú y yo seremos dos líneas verticales bajo este cielo implacable y, al mismo tiempo, protector, buscaremos cobijo para nuestra precariedad relacional. La red nos sostiene y nos mantiene interconectados. ¡Aprovechémosla!

No empieces ya ahora a recoger las piezas esparcidas de la convivencia que se ha roto. Primero cavaremos y comenzaremos a construir desde muy abajo, huyendo de soluciones de compromiso y profundizando en los ‘por qué’ de la ruptura y los ‘para qué’ de la recomposición. Allá abajo, tendremos miedo de no encontrarnos. Sabedores que el diálogo fraterno no es una opción, sino un ejercicio que nos exige nuestra humanidad, nos sentiremos agobiados por el temor de perder nuestras identidades.

Juntos, intentaremos encontrar el verdadero diálogo, aquel que construye la paz, aquel que nos permite vivir en la libertad, la justicia y la solidaridad y que nunca puede jugarse al margen de nuestras identidades. Aquel diálogo que, en palabras del teólogo Piero Coda, ‘surge, expresa y promueve la fuente viva de cada una de las identidades, su preciosa originalidad y su insustituible aportación’.

No será un camino fácil. Todos tenemos miedo de perder y el temor nos puede atenazar, pero es lo único que nos permitirá transitar de una comunidad quebrada a la nueva convivencia de una comunidad reconstruida. Juntos, con este diálogo verdadero, habremos descubierto un nuevo canal de comunicación transversal que debería configurar un verdadero método de crecimiento que nos conduzca hacia la paz.


Ilustración: mbofill_art

Francesc Brunés

Col·laborador habitual de Ciutat Nova i també ... professor d'economia (jubilat), pare de dues filles, gironí d'adopció d'esperit universal, defensor de causes més o menys perdudes i, quan cal, conferenciant i tertulià.

Colaborador habitual de Ciutat Nova y también... profesor de economía (jubilado), padre de dos hijas, gerundense de adopción de espíritu universal, defensor de causas más o menos perdidas y, cuando hace falta, conferenciante y tertuliano.
Francesc Brunés

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