En esta segunda parte del tema se nos presenta el ego bajo sutiles camuflajes. Del ego espiritual, a la trilogía ‘ no valía – culpa – incapacidad’ y hasta la sensación de carencia. Una continuación de  la primera parte en la que hablamos del ego como personaje que acompaña la historia personal de cada uno y también una preparación para la tercera parte más práctica.


  1. EL EGO ESPIRITUAL

Atención con el ego espiritual. Haz conscientes los programas del personaje, hasta que puedas darte cuenta que el interés egoísta subyacente y sutil, forma parte del interés del personaje para gestionar tu vida y tu proceso, también a nivel espiritual. Te digo algo muy serio, muy importante: Con este «interés egoísta» nunca alcanzarás el amor incondicional ni la iluminación. No te digas que no importa, porque estarías haciendo un juicio al SER y al poder de su inmenso amor por ti.

El ego no tiene permiso para llegar a niveles elevados, ni tiene el poder para hacerte salir de los niveles mezquinos y raquíticos en los que te mantiene encarcelado. Las estrategias del ego-personaje nunca abren las puertas del proceso espiritual. El propio ego-personaje se las cierra a sí mismo. El ego pertenece al mundo y se queda en el mundo, con todo lo que el mundo valora. Observa qué valoras y sabrás cuál es tu compromiso con tu evolución espiritual. Haz de saber que con el ego no se avanza.

Si crees que puedes hacer camino espiritual con este «interés egoísta», estás desarrollando el EGO ESPIRITUAL. Observa las características de este EGO ESPIRITUAL. Es un intelecto refinado, que no eres tú ni tampoco es la iluminación.

Cuando empiezas a observar el trabajo que el SER realiza en ti, el ego se pone la medalla del mérito de todo lo que estás haciendo. Deberás afinar mucho tu observar para detectar que este ego quiere seguir siendo el personaje, quiere seguir manteniéndote atrapado en sus historias. Te darás cuenta que está ansioso de información, de nuevos conocimientos sobre el despertar espiritual y sobre cómo evolucionar espiritualmente. Esto es una trampa del ego espiritual, si no eres consciente. Revestido de espiritualidad y de buenas intenciones de progresar en el camino espiritual, te confundirá si no observas detenidamente que esta información no es nada nuevo. Como máximo te da nuevos conocimientos, más mentalización. Pero si no es una experiencia para tu alma, no te servirá de mucho más. Se trata de una estrategia más del personaje que ahora se reviste de conocimiento espiritual y de espiritualidad. Pero como siempre digo en este punto, «aunque la mona se vista de seda, el personaje, mona se queda».

Dentro de ti hay algo que es el verdadero SER. Por naturaleza tu verdadero SER es completo, infinito, atemporal, sin divisiones, ni partes, no dual, no lineal, no tiene forma, es plenamente consciente. Este SER que observa, es el testigo que lo acepta todo, que sostiene todo lo que te hace sufrir, es lo que te hace evolucionar, es un estado de gracia.

Este es el SER.

No hay lugar para las identidades que pretenden usurpar la identidad del SER, sin abandonar la identidad del personaje. Aquí comienza la batalla más importante con el sutil engaño del ego, que te va a engañar una y otra vez. Sólo tu fortaleza tendrá éxito, si te apoyas en tu SER. Ninguna otra apariencia del ser, tendrá éxito. Esta es una de las batallas más duras, porque son puras sutilezas. Tienes que ser muy hábil para darte cuenta. Aquí una falsa decisión te puede hacer retrasar meses y meses de trabajo espiritual. Aquí tienes que afinar mucho el observar.

Pero como esta estrategia del personaje forma parte de la realidad, es importante que la incluyas en tu observación, para desmantelarla. Para que sea así, identifica la parte egoísta que quiere apropiarse de los méritos del SER.

Una última cosa importante: Esta parte del personaje hecha de incapacidad-vergüenza, considera que es lo opuesto a Dios. Tú que quieres estar en la parte más alta de la escala de conciencia, te darás cuenta que no se progresa repitiendo las historias del personaje. De pronto podrás observar que existe una importante distancia entre tú que observas y la emoción, el pensamiento o la sensación observada.

La incapacidad-vergüenza (la no valía) es la negación de Dios. Es un hábito recurrente. Es la afección a la creencia de que «Dios no existe». Por lo tanto es una negación de Dios, que genera una lucha interna muy fuerte.

Observa, reconoce y acepta. Hay creencias que por el hecho de no quererlas ver, no significa que se vayan. Por mirar hacia otro lado, no por esto dejan de estar activas. Siguen presentes, forman parte de ti, mientras no las disuelva el SER, a base de observarlas y permitir que se expresen.

Acéptalas y ámate incondicionalmente. Amarte incondicionalmente significa que no tienes que demostrar nada al mundo. Eres tú quien te tienes que dar cuenta. Sólo a ti te has de demostrar el trabajo que haces, no al mundo, no a nadie más con la secreta expectativa que te reconozcan. El que te debes reconocer eres tú.

Hawkins lo dice en su último libro: «Sólo hay un solo cliente (refiriéndose a los emprendedores): tú mismo. Te has de complacer a ti mismo, debes reconocerte a ti, te tienes que dar cuenta tú, te lo tienes que demostrar sólo a ti. No es para la gente de fuera para quien trabajas. Cuando lo haces buscando reconocimiento, eres egoísta, practicas actos puramente egoístas. Cuando lo haces por ser el SER, te darás cuenta que te sientes libre de amar incondicionalmente. Y el amor incondicional es totalmente contrario a ser egoísta.

Obviamente, después de este paso tan importante, te irás ubicando. Todas las demás estrategias son el efecto de lo que vayas avanzando.

La primera decisión que debes tomar es enfrentarte a la parte de ti que no te gusta, que es mucho más grande y relevante de lo que tú mismo crees. Este es un trabajo que te tendrá ocupado durante un tiempo.

Por otra parte a medida que avances, llegarás a una reconciliación con esta parte que hasta ahora rechazabas. El primer objetivo es que te reconcilies con esta parte de ti mismo. Mientras más la niegues, más presente se hará, porque se hace crónica. En la medida en que te reconcilies con este parte que no te gusta de ti, llegará el momento que te podrás decir: «Ya he encontrado lo que buscaba. No necesito seguir rechazando esta parte de mí”. Te darás cuenta que te has reconciliado con esta parte pequeña de ti (personaje), porque recuperarás la paz dentro de ti. A partir de aquí ríndete completamente al SER.

Tienes que entender que todo lo determina el SER. No tú, sino la conciencia consciente que es ser consciente de quien verdaderamente eres. Tu SER es mucho más que todo el personaje. El SER es quien observa, quien decide y quien determina el despertar de tu conciencia consciente. Es Él quien te sostiene, quien te completa, quien te da la plenitud, la libertad y la paz que nunca encontrarás en tu personaje.

Adelante. Lo mejor que puedes hacer es experimentarlo por ti mismo. Bienvenido al campo de los extraordinarios. Tú decides. Tú eliges. Sólo eres responsable de hacer camino, no de los resultados. Estos, déjaselos al SER.

  1. GUÍA – MEDITACIÓN: OBSERVO EL PERSONAJE DE LA TRILOGÍA «NO VALIA, CULPA, INCAPACIDAD».

Esta trilogía es la raíz de la CARENCIA, la cual nos entra a través del MIEDO. El personaje que tiene miedo, es porque arrastra carencias diversas de inseguridad, falta de estimación, de valoración, sentimiento de separación, de no valía. La no valía, separación, incapacidad, culpa, se han convertido en una identidad muy fuerte, debido a que hemos otorgado significado, valor e importancia al personaje.

Comienza a observar el significado, valor e importancia que otorgas a los estados anímicos que experimentas a través del personaje que te hace experimentar incapacidad. A fuerza de observar descubre que hasta ahora has dado significado, valor e importancia a cosas y personas que te hacen sentir mal y te hacen sufrir, porque no tienen el valor, la importancia y el significado que tú esperabas. ¿Cuántas frustraciones debes experimentar todavía para darte cuenta?

Observa las CONVENIENCIAS que mantienen activa esta trilogía. Son meras conveniencias falsas del personaje del ego. El personaje actúa siempre según sus conveniencias. Es un oportunista nato

El valor, el significado y la importancia que tu personaje da a las cosas y las personas de tu vida, te han convertido en el prisionero dentro de tu propio sueño. Hasta que a fuerza de observar no te conviertas en el testigo de todo lo que observas, no descubrirás que todas las historias que te hace vivir tu personaje, son una mentira de tu mente, que te hacen vivir en la perpetua carencia.

Cuando das valor e importancia a la carencia, le estás dando energía, en detrimento de tu SER, desde el momento que se trata de una energía que desvías del SER y la inviertes en creer en la carencia, y en todas sus consecuencias. Observa como das energía a la carencia mediante el valor, el significado y la importancia que tiene para ti el personaje que vive en la carencia.

  1. LA CARENCIA

La sensación de incompleto o de insuficiencia o de carencia se aprende en la infancia cuando el niño no fue atendido, abrazado, acogido, acariciado, valorado, cuando aparentemente se sintió abandonado, no querido. Este tipo de experiencias son subjetivas. El niño no tiene aún la capacidad de razonarlo. Simplemente y de forma subjetiva experimenta un impacto emocional de diferente calibre, que queda grabado en el hipocampo del cerebro a través del centro emocional que es la amígdala. La huella emocional que dejan estas experiencias, perdura toda la vida en forma de reclamo, de expectativas y deseos insatisfechos. El personaje de turno se encarga de satisfacer todas las carencias que la persona arrastra. De ahí surge el mecanismo de proyección, mediante el cual el personaje, siempre tratando de llenar, completa el vacío emocional que cree que le falta.

Justamente el ego se aprovecha de estas carencias para activar todos los mecanismos necesarios para completarlos, sea como sea y donde sea. De ahí surgen las grandes o pequeñas adicciones de todo tipo.

Para rematar la dinámica, el ego nos hace creer que esta carencia es nuestra identidad. Y aún peor, que él tiene la capacidad de llenarnos este vacío y cualquier carencia de infelicidad.

Observa los sentimientos de carencia. En realidad se han convertido en una creencia muy limitadora y muy presente en tu vida cotidiana. Aprovecha para observar la carencia y reestructurar la percepción que tienes de ella. Así te liberarás de su condicionamiento. Observa cómo condiciona tus relaciones.

  1. OBSERVO EL SIGNIFICADO QUE HE DADO A LA CARENCIA Y SUS EFECTOS.
  • Observo que el sentimiento de carencia está presente en mi vida a nivel afectivo, carencia afectiva y de estimación, a nivel de cualidades y aptitudes intelectuales, conocimientos, valoración, a nivel de bienes y economía, a cualquier nivel o aspecto de mi vida, ahora lo observo, lo acojo y lo entrego al SER.
  • Observo y reconozco que este sentimiento de carencia se sustenta en un sistema de creencias del personaje, que he aprendido en la infancia.
  • Asumo la responsabilidad de haber elegido experimentar carencia sin darme cuenta.
  • Acojo esta ignorancia y me perdono por ella.
  • Observo las consecuencias de creer en la carencia.
  • Observo la creencia gemela a la carencia: creer que las circunstancias exteriores me han de resolver las carencias.
  • Ahora observo que la única realidad es que la carencia sólo está en mi mente, las genera el ego y las proyecto en el mundo.
  • Observo la sensación de incompleto. La acojo, dejo que se exprese, me hago presente sin juzgarme, sin interpretaciones ni etiquetados de ningún tipo.
  • Observo el hecho de vivir bajo el efecto de las carencias y sus proyecciones.
  • Observo hasta qué punto estoy identificado con la carencia y con el significado que le he dado.
  • Observo y acojo el personaje generador de sentimientos de carencia.
  • Con cada observación me convierto en el testimonio de las carencias y me desidentifico de todas ellas.
  • Gracias a ser testigo, la carencia se deshace por sí sola.
  • Siendo testigo observo que no soy la carencia.
  • El testigo es completo.
  • Mi SER está completo, parezca lo que parezca, crea lo que crea.
  • Nada ni nadie me obliga a seguir con la carencia.
  • El SER cancela y deshace todos los programas mentales conscientes e inconscientes de carencia y todos los efectos que tienen en mi vida.
  • Señor, te doy gracias del SER que soy.
  • Mi SER me sitúa en la Verdad y me libera de la falsedad del personaje-ego.
  • Gracias de lo que he sido, soy y me he convertido.
  • Soy un SER de Amor que vive en la plenitud de tu Verdad.
  1. OBSERVO EL PERSONAJE QUE ME HA HECHO CREER EN LA CARENCIA
  • Observo la presencia y la fuerza de este personaje.
  • Observo que forma parte de mí y no puedo hacerlo desaparecer como quisiera.
  • Observo que el personaje es una pequeña parte en la que me he apoyado hasta ahora.
  • Observo que sólo puedo mirar esta pequeña parte de mí, como lo que es, una simple pequeña parte, a la que le he dado mucha importancia.
  • Observo que si la acepto, desaparece la fuerza con la que hasta ahora me ha controlado.
  • Observo que no la puedo cambiar luchando en contra.
  • Observo que la puedo reconocer y aceptar y cuando dejo de juzgarla y etiquetarla, me doy cuenta que yo no soy esa pequeña parte de ego-personaje.
  • Observo el valor, el significado y la importancia que doy al personaje.
  • Observo como lo juzgo, lo etiqueto, lo interpreto y lo rechazo.
  • Observo que cuando lo rechazo, su energía se vuelve crónica.
  • Observo el juicio que sostiene el valor, la importancia y el significado.
  • Observo el valor, el significado y la importancia que doy a este juicio.
  • A medida que observo, descubro la falsedad de estos juicios.
  • Observo que yo no soy estos juicios y no me identifico con ellos. Sólo son hábitos recurrentes del ego.
  • Observo que me chupan la energía para poder trascender la falsa identidad del personaje que no es quien soy.
  • Observo que yo soy el SER, la Presencia de DIOS dentro de mí.
  • Observo que toda la vida, la libertad, la plenitud me la da el SER.
  • Observo que todo está dado para mí.
  • Observo que soy mucho más que el experimentador y el protagonista de las historias de este personaje.
  • Observo que sólo soy un simple medio.
  • Observo que soy un simple mediador.
  • Observo que soy un simple servidor del SER, un simple servidor de DIOS.
  • Observo que lo único importante en la trilogía de la vergüenza, la culpa y la incapacidad, es estar en la paz del SER y ser feliz, con la certeza absoluta del SER, de DIOS dentro de mí.
  • Observo que el juicio que sustenta la trilogía de la carencia, se basa en el miedo de no ser.
  • Observo que esta falsa identidad es el personaje y no la verdadera identidad de mi SER.

Cada vez que me sienta inseguro, dudoso, incapaz, no válido, culpable, inmediatamente observo estos sentimientos como si fueran desfiles del personaje. Sólo son eso: desfiles vanidosos y egocéntricos.

Ahora sé que el miedo es la energía negativa que da poder a la carencia.

Señor, me entrego y me abandono al poder del SER, que es tu Presencia dentro de mí. Tú cuidas de mí y te haces cargo del personaje que no soy, y consumes la energía de sus programaciones y posicionamientos, de sus hábitos recurrentes y de las creencias con las que se ha hecho fuerte. Ahora sé que las manifestaciones de fuerza del personaje son su debilidad.

  • Observo las consecuencias de vivir tantos años bajo los efectos de las historias del personaje.
  • Observo, Señor, la afección inconsciente a estas programaciones.
  • Ahora me doy cuenta que estoy enganchado desde hace muchos años.
  • Ahora me hago responsable de este hábito recurrente y te lo entrego, Señor.
  • Gracias por la Presencia del SER dentro de mí.
  • Gracias por ser Tuyo.
  • Gracias porque estás en mí y por la capacidad y la oportunidad de poderlo observar hasta convertirme en el testigo.
  • Observo el sentido de insuficiencia, de incapacidad en aquellos aspectos de mi personalidad que me han hecho sufrir toda la vida.
  • Observo el sentimiento de no valía que he experimentado repetidamente y que he proyectado en el mundo.
  • Observo todas estas proyecciones y observo el vivir bajo sus efectos.
  • Observo las identidades del yo-experimentador, esta pequeña parte de mí que no soy.
  • Cada minuto de mi vida experimentándolo como si fuera verdad, ahora lo suelto.
  • Observo el error de vivir en el personaje.
  • Me perdono por todo esto y acepto que he creído por ignorancia.
  • Me comprometo contigo, en el camino de tu paz y felicidad.
  • Observo que la alegría y la paz están en mí mucho antes que el personaje.
  • Observo que forman parte de mi esencia.
  • Observo que están desde el origen, sólo que no me había dado cuenta.
  • Ahora tomo conciencia de la decisión de hacerme responsable de mí.
  • Observo el compromiso que hago contigo, con total conciencia y responsabilidad.
  • Observo mis «yo sé». Ahora los hago conscientes y me permito reconocerlos con humildad.
  • Observo el miedo a perder mis «yo sé». Me doy cuenta que cuanto más los observo, más puedo desidentificarme.

Definitivamente, esta pequeña parte de mí que es el personaje, deja de ser el parásito que se aprovecha de los beneficios del SER, cuando lo observo, lo acojo y dejo que se desvanezca por sí solo.

El SER, mi confianza en Él, rendirme a su Amor, desvanece la fuerza que el personaje ha adquirido y me lo deshace como la nieve ante el sol.

Entro en una paz serena y experimento el regreso a casa, a la fuente de dónde vengo y de la que recibo la energía del amor incondicional.

A medida que observo lo que no soy y abrazo el SER que soy, experimento paz. Un silencio se abre espacio dentro de mí. Entro en el silencio. Me sumerjo en el silencio. Soy silencio. Silencio…

Joan Maria Bovet

Psicòleg clínic at Centre Gestalt-Fis
Especialista en Psicologia Clínica
Director del Centre de Psicologia Clínica i Fisioteràpia, Gestalt-Fis, Família i Salut
Treballa en el nivells de consciència i evolució espiritual del Dr. David Hawkins.
Imparteix cursos de Formació sobre el Mapa de la Consciència i acompanya processos d’evolució espiritual.

Especialista en Psicología Clínica
Director del Centre de Psicologia Clínica i Fisioteràpia, Gestalt-Fis, Família i Salut
Traja en los niveles de conciencia y evolución espiritual del Dr. David Hawkins.
Imparte cursos de Formación sobre el Mapa de la Conciencia y acompaña procesos de evolución espiritual.
Joan Maria Bovet

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