Vuelve el calor y esto, como una fiel campanilla, nos recuerda que ha pasado un año. Un espacio de tiempo preestablecido que parece largo o corto en función de quién lo haya vivido. Ciutat Nova no tiene demasiado tiempo para pararse sabedora de que, largo o corto da lo mismo, pero seguro que son tiempos intensos. Un camino que es necesario ir haciendo sin pararse, sin prisas y sin pausas, con la serenidad de sabernos en medio de un camino apasionante, lleno de sorpresas, subidas y bajadas y siempre repleto de relaciones, de personas, con todas las vivencias que compartimos, acompañamos y, si es el caso, ponemos sobre el papel.

El verano pasado, este camino nos llevó a hablar de la ciudad, este espacio privilegiado de convivencia y nos adentramos en ella en el número 174 [re]conectar:


“La apertura de una ciudad depende más de la capacidad de emancipación de su gente que de la voluntad de los arquitectos”. (Enric Miralles)


El tiempo desapacible del otoño nos llevó a la necesaria sostenibilidad del planeta que habitamos y que incluye el cuidado mutuo, los unos de los otros. A ello dedicamos el número 175 Sostenernos:


“Una sociedad crece bien cuando las personas plantan árboles cuya sombra saben que nunca disfrutarán”. (Proverbio griego)


Y los fríos del invierno nos abrieron a la realidad de las redes sociales, aquel barullo de relaciones cibernéticas que nos tienen bien entretenidos. Y de esto nos habló el número 176 EnREDados:


“Vivimos en un lugar y en un “no lugar”: el ciberespacio ¿Qué humanidad y qué relaciones sociales genera esto?”. (Carlos Ruiz)


Con el estallido de la primavera, irrumpió en la revista también la música, aquella expresión artística que – según Nietzsche – si no existiera, la vida sería un error. Y nos sumergimos entre sus notas en el número 176 Somos música:


“Diversas voces cantan dulces notas;

y así en diversos grados se concita

la armonía celeste en sus regiones”.

(Dante Alighieri. La Divina Comedia. Paraíso, canto VI, 124-126)


Y claro, cuando se hace camino, se van encontrando muchas personas, conocidas y desconocidas, todas ellas candidatas a hacer su aportación, única e irrepetible, a una forma distinta de ir construyendo el mundo, el barrio, la vecindad, la ciudad… Y hablamos de Jóvenes: presente y futuro, en octubre pasado en Salt (Gironès), y diversas han sido las colaboraciones con nuestra asociación amiga Azahara. Y es necesaria una mención muy especial por el Ciclo de Conciertos Ciutat Nova que a lo largo de cuatro conciertos ha proporcionado interesantes momentos de encuentro, reflexión y disfrute de música sugerente en buena compañía.

Y así, abriendo caminos, pasadizos desconocidos y espacios por descubrir, continuamos nuestro camino. Esperando ya que en cada casa llegue durante las próximas semanas el número de verano y, con él, entre una brisa fresca que nos llene el alma y nos alivie un poco de los calores veraniegos. Nosotros, los de Ciutat Nova, ralentizaremos un poco el paso para asegurarnos de que las fuerzas no flaquearán cuando el nuevo curso arranque repentinamente y con fuerza. Abriremos bien los ojos, tendremos las orejas bien abiertas, estaremos atentos a todo aquello de positivo que pase a nuestro lado para explicároslo y retomaremos juntos la caminada buscando nuevos horizontes. ¡Estaremos preparados! ¿Y vosotros?

¡Buen verano a todo el mundo!


 

Ciutat Nova

Revista trimestral. Descobrim i compartim històries i projectes inspiradors i propers per enfortir #vincles positius. #diàleg

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