Podemos introducir la sostenibilidad en cualquier relación, siempre tratando de mantenerla, hacerla crecer y mejorarla


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esde hace unos años, la palabra sostenibilidad ha ido generando significados diversos. Algunos de ellos muy concentrados con la preservación de nuestro planeta, de nuestros bienes y recursos, y en general orientados a unas conductas y actitudes humanas vinculadas al tratamiento positivo del mundo que nos rodea. Por lo tanto, el concepto de sostenibilidad ha estado muy vinculado a la ecología como especialidad científica centrada en el estudio y análisis del vínculo que surge entre los seres vivos y su entorno.

Parece que nos fijamos en el comportamiento individual y colectivo en relación a la preservación y optimización de los ecosistemas que nos contienen, pero opino que no se pone suficiente énfasis en el vínculo entre los seres humanos, que van a ser los agentes de preservación y optimización de esos ecosistemas.

Es necesario darse cuenta de que, para conseguir una sostenibilidad de todos los sistemas, la principal sostenibilidad es la correspondiente a los vínculos positivos entre las personas de cualquier condición.

Nadie puede negar que, para avanzar hacia esos ambiciosos objetivos ecológicos planetarios, primero tenemos que mantener y sostener la paz entre personas, entre grupos, entre naciones y países.

Y no sólo: no basta una paz concebida como no agresión o no violencia. Hay que mantenerla y sostenerla optimizándola, es decir creando un tejido social positivo hecho de buena convivencia, buen trato, y con solidaridad entre el género humano. Por lo tanto, podemos hablar de una sostenibilidad positiva en las relaciones humanas que exige una implicación personal de quien quiera contribuir a ella.

SOSTENIBILIDAD = CONTINUIDAD

La continuidad de las cosas y de los fenómenos, necesita determinación y perseverancia en las actitudes y comportamientos de la persona. La organización de los sistemas humanos, como por ejemplo la familia, las relaciones padres-hijos, las relaciones entre hermanos, las relaciones en el ámbito educativo y en cualquier asociación, entidad social, económica o política, necesitan visión de futuro, así como consistencia y confianza para afrontarlo.

Desgraciadamente la cultura del “usar y tirar o abandonar” se da también en las relaciones consumísticas. Esto comporta graves consecuencias sociales y educativas en donde son necesarios modelos personales y colectivos que den consistencia y solidez al comportamiento y valor a la continuidad, a la fidelidad y al compromiso. Consistencia y coherencia que nacen en el ámbito del amor familiar y se transfieren a las relaciones sociales adultas.


La organización de los sistemas humanos necesita visión de futuro, consistencia y confianza para afrontarlo


Es verdad que el aburrimiento y el burn out desafían nuestras capacidades y límites, por lo que se requiere una renovación constante de nuestro espacio psíquico, sede del mundo de los significados personales, actuando como agentes renovadores en nuestras relaciones y vínculos, pero sin perder la esencialidad del compromiso.

Una tendencia actual señala que para mantener y sostener algo hay que mejorarlo porque las variables y circunstancias del tiempo que va pasando, y de nuestros límites, condicionan y deterioran  el statu quo. Se impone, pues, una adaptación positiva, optimizadora, y para ello es necesario conquistar nuestras acciones, nuestras palabras y nuestro pensamiento y emociones, por este orden.

A continuación, es necesario actuar activamente en la mejora de nuestras relaciones: lo denominamos prosocializar nuestras actitudes y comportamientos hacia los demás. Ayuda, servicio, generosidad y siempre contribuir a conciliar y crear paz y armonía en cualquier grupo o asociación en los que participemos..


ACTITUDES SOSTENIBLES

  1. creatividad

Cultivar la creatividad en el pensamiento para resolver problemas humanos y sociales.

  1. iniciativa

Tomar iniciativas, con delicadeza, para iniciar relaciones con desconocidos.

  1. profundidad

Dar profundidad a las conversaciones, atendiendo bien al interlocutor siguiendo “su tema” y haciendo alguna pregunta.

  1. confianza

Generar confianza. Se necesita mucha continuidad en la ayuda, el servicio, la escucha atenta, inteligente y empática -verificada en el otro-, especialmente cuando se ha quebrado la confianza inicial. En este caso no basta un gesto o una palabra.

  1. alegría

Mostrar alegría a los demás, en general, no dándoles “pesos y preocupaciones propios” para así poder acoger mejor lo que nos dicen.

  1. dignidad

Conquistar nuestro pensamiento a favor de nuestro respeto por la dignidad de nuestro interlocutor antes de cualquier interacción.

  1. comunicación

Prepararnos para la comunicación de forma que nuestro pensamiento no tenga reservas o juicios.

 

  1. comprensión 

Preguntarnos cuántas veces somos capaces de comprender o aceptar bien “las diferencias” que nos encontramos con los demás. Es un buen test para autoevaluarnos.

  1. empezar

Estar convencidos de que contribuir a la sostenibilidad del mundo y de la sociedad empieza por cada uno.


 

Robert Roche

Fundador i director de LIPA at Laboratori d'Investigació Prosocial Aplicada
Investigo des dels anys 80 si la ciència psicològica pot confirmar que estimar els altres és funcional per a la salut integral de la persona i per crear harmonia i unitat en les relacions interpersonals. N’estic convençut.

Investigo desde los años 80 si la ciencia psicológica puede confirmar que amar a los demás es funcional para la salud integral de la persona y para crear harmonía y unidad en las relaciones interpersonales. Estoy convencido de ello.
Robert Roche

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